1994: La lucha del Rey contra Tarantino por mi corazón

El otro día fui con mi esposa y mis hijas al cine a ver el Rey León; la versión nueva, la “live action”.

Y en realidad, no recuerdo haber visto —cuando menos no completamente— la versión original. Lo que sí recuerdo es la encantadora canción llamada “The circle of Life” (El ciclo de la vida) de Elton John, que es el tema principal de la película; y qué decir de “The lion sleeps tonight” (El León duerme esta noche) de The Tokens; un clásico que se volvió más clásico gracias a esa película.


1994: Tiempos violentos

En aquel año de 1994, cuando la cinta original del Rey León fue proyectada acá en México, también se estrenó la cinta “Pulp Fiction” (Tiempos Violentos) de Quentin Tarantino. En ese entonces yo tenía 21 años.

Y ese mismo año de 1994 vi las dos películas, y estoy casi seguro de que con la del Rey León me quedé dormido. Pero Pulp Fiction con su hiper-violencia y su desdén por la vida y la paz me dejaron completamente fascinado.

Creo —casi estoy seguro— que a los 21 años yo ya había cometido todos los pecados descritos en la palabra de Dios. No había mucho que pudiera sorprenderme, sin embargo, Pulp Fiction con su narrativa no lineal y su carencia de personajes buenos o malos me pareció maravillosa y abrumadoramente real, porque, según yo, así era la vida; para mí a los 21 años no existían ni el bien ni el mal. Para mí, a los 21 años, el mundo era un mundo de color gris; sí había escalas de grises, pero al final todo era gris, sin luz, sin oscuridad; solo sombras.

Vincent Vega (Travolta) y Jules Winnfield (L. Jackson), en una de las escenas más icónicas de Pulp Fiction

Pero no me malinterpretes, no estoy diciendo que en mi vida no hubiera amor, bondad o buena voluntad rodeándome. Lo que estoy diciendo es que el color del lente de mi vida era gris. Después, si el Señor lo permite, tal vez te cuente más sobre eso. Puedes seguirme en Facebook y Twitter para saber un poco más de mí.

Pero con respecto al Rey León y Pulp Fiction, mi vida estaba más necesitada, o hambrienta, de Pulp Fiction que del Rey León, porque la venganza disfrazada de justicia de Pulp Fiction me resultaba mucho más atractiva que el sacrificio por el bien de mi prójimo del Rey León. Qué lejos estaba yo de Jesucristo.


Jesucristo, mi Rey, peleaba por mí

Yo estaba muy, muy lejos de Él, sin embargo, desde entonces Él me buscaba. Yo ya sabía de Él, ya había escuchado el evangelio, no con claridad pero sí de alguna manera. Se que en ese entonces había personas preocupadas por mi alma que intercedían en oración por mí. Jesucristo, que ya había dado Su vida por mí hacía cerca de 2000 años, aun continuaba en Su lucha por rescatar mi alma. Y se que Jesucristo luchaba por mi alama por que easí es Él, y Él es así porque así son los reyes.

En la película del Rey León, Mufasa, el rey padre, le explica a su hijo, el heredero al trono, una de las virtudes más importantes de un rey, le dice: “Mientras algunos buscan qué pueden quitar, un verdadero rey busca lo que puede dar”.

Sí. Así son los reyes, los verdaderos reyes; ellos buscan que dar, y mi Rey, quien es Rey de reyes, sobrepasa a todos los reyes en esa virtud.   

“Mientras algunos buscan qué pueden quitar, un verdadero rey busca lo que puede dar”

— Mufasa, El Rey León

Esperanza eterna

Mufasa, el rey león, también le dijo a su hijo: El tiempo que dura el reinado de un rey, asciende y desciende como el sol. Algún día, Simba, el sol se pondrá en mi reinado, y ascenderá siendo tú el nuevo rey.

Pero el reino de nuestro Rey, Jesucristo, es eterno (Lucas 1:33). Una vez que descendió de la cruz muerto por nuestros delitos y pecados, y una vez que resucitó de entre los muertos porque Dios le resucitó, y ascendió a la diestra de Su Padre, Su ascenso al trono es eterno, y Él gobernará con justicia y verdad.

He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio.

— Isaías 32:1

El giro del círculo de la vida

Cómo son las cosas ¿no? Mis gustos cinematográficos estaban determinados por lo que yo creía que necesitaba sentir, experimentar y probar, y esa actitud es hedonismo puro y duro.Claro, yo no era responsable de nadie más; ni siquiera era responsable de mí mismo, así que todo lo que necesitaba era satisfacer mis emociones y mis sentidos.

Y en la película el Rey León, uno de los temas principales es lo que llaman ahí “el ciclo de la vida”. Y en ese ciclo de la vida todos los que tenemos pleno uso de nuestras capacidades estamos diseñados para tomar el gobierno de un reino —en nuestro caso, la familia— , y ese gobierno debe tener como prioridad el bienestar de los que estén bajo él; o hasta donde lleguen los rayos del sol diría Mufasa, el Rey León, a Simba, su hijo.

Así que, ahora que soy responsable de tres almas, y que dos de esas almas están aprendiendo más de lo que hago que de lo que digo, mis gustos… bueno, no mis gustos, sino más bien mis necesidades, han cambiado radicalmente.

Ahora que mi necesidad es rodear a mis hijas y a mi mujer de buenos ejemplos y valores morales, mi gusto cinematográfico —que no ha cambiado— ha sido modificado para hacerme sentir más satisfecho por el Rey León que por otro tipo de cintas.

Y gracias a mi bendito Señor que me ha abierto los ojos a Su luz esplendorosa, puedo ver con mucha claridad los valores dibujados en Pulp Fiction y en el Rey León. Ahora el mensaje de lealtad, amistad, perdón, arrepentimiento y honor del Rey León, me parece absolutamente encantador. Y el mensaje de desdén por la vida de Pulp Fiction, me parce triste; ya ni siquiera me parece violentamente fascinante, sino triste. Porque así es la vida, ¿cierto? Triste, así es la vida de los que no han visto la Luz y no han experimentado ese amor que sobrepasa todo entendimiento.

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2 thoughts on “1994: La lucha del Rey contra Tarantino por mi corazón

  1. Buenas tardes. Dios le bendiga mi hermano.

    Entiendo perfectamente la lucha que hubo. Al igual que usted mis gustos cinematográficos, musicales, vestimenta, entre otras cosas las tuve que cambiar por amor al Señor. Y aún así entendí que es porque el Señor quiere lo mejor para mí, porque me ama y sabe que esos gustos forman parte de la vieja naturaleza.

    Pero como dice la Palabra en Filipenses 3:8. “Y ciertamente, aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”.

    Y debo decir que el Señor ha triunfado luego que le entregué mi voluntad en esas áreas.
    Lo que más me costó fue algunos gustos musicales que a la verdad parecen inofensivos, pero que ciertamente no edifican. Tuve que botar cd’s, borrarlos de la computadora.

    Con respecto a Tarantino era también de mis directores favoritos. Pero un día estaba revisando mis archivos y en eso las película, y comienzo a meditar y recordé el pasaje de Mateo 15: 18-19 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
    Y me dije GUAOOO, esto es lo que hay en el corazón de ese hombre, porque ciertamente sus películas son muy violentas, sangrientas y llenas de escenas perversas. Esa es la condición de su corazón y además del mío porque me gustaban. Así me confrontó el Señor respecto a mis gustos cinematográficos. No es que el cine sea malo, pero de verdad si es un arma de Satanás para tener cautivas a las personas. Unos años atrás si me escuchara diría que soy una fanática religiosa, pero la Verdad me hizo libre de la mentira. Una vez entendí esto reviso todo lo que escucho y veo.

    Dios le bendiga.

    Carmen Zambrano
    Caracas- Venezuela

    1. No hermana, de ninguna manera es usted una religiosa fanática por eso. Esa es la convicción de la necesidad de santidad que trae el Espíritu Santo. Dios le bendiga.

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